dijous, 5 d’octubre del 2017

Quan per la muntanya que tanca el ponent el falcó s’enduia la claror del cel


El halcón ha llegado de poniente a dar caza a una ralea que no son palomas sino ancianos, niños, mujeres y hombres en son de paz.

Pudiera parecer que el cetrero debiera atemperar la agresividad de la rapaz y conducirla por los reglados caminos de la cetrería. Pero nada más lejos de la realidad: es el halcón, el ejército de halcones, quien maneja los hilos que mueven al cetrero, que sólo es un títere a su dictado.

El mayestático Felipe interpreta el papel del pelele de nuestra historia, una ficción con visos de realidad. Qué triste debe ser saberte rancio, vetusto y arcaico, conocedor de que cualquier día te mandarán a esparragar, porque nada hay más inútil que un cero a la izquierda. Qué lamentable es tener la conciencia alquilada y la dignidad en barbecho a cambio de los chavos de una partida presupuestaria, menor incluso que las celebérrimas treinta monedas que sufragaron la traición universal. Qué lamentable dirigir honoríficamente una tropa de energúmenos (uniformados o no) que piden a gritos que les aflojen las correas y les quiten los bozales para enseñarse con semejantes indefensos que cada día se doctoran en el arte de la no violencia.

Felipe, el portavoz de la infamia a quien han pretendido investir con la púrpura de la suprema legitimidad, como si no supiéramos que su ascendiente deriva por línea directa de los Principios Fundamentales del Movimiento. El busto de pura naftalina que nos enfrentó desde el plasma para justificar el terror injustificable y que condenó, por omisión, a la mitad de los catalanes al limbo fantasmal de los que parecen no existir.

Felipe, el monarca que pretendió entrar en nuestras casas, cámara mediante, investido de oropeles institucionales, sin saber que, como aquel otro monarca del cuento infantil, en realidad se nos presentaba desnudo. O más bien en pelota picada, enseñando todas sus vergüenzas, que no son pocas.

Felipe, el rey que ni supo ni quiso dedicar unas palabras de aliento y de consuelo a las víctimas de la represión salvaje del 1 de octubre; el jefe de estado que, lejos de tender puentes de concordia, hizo de barrenero de los pocos que quedaban en pie; el dirigente ciego que no quiso ver que millones de catalanes se habían lanzado a las calles a lamerse las heridas colectivamente en medio de una sensación de mutuo respeto y colectiva admiración; el pobre niño rico que es incapaz de ver que la ciudadanía catalana es cada vez más pueblo. El rey que, vaya usted a saber porqué, no quiere oír hablar de una república fraternal, igualitaria, solidaria y con paridad real.

El monarca que ha proscrito en su discurso del pánico a tres mil olesanos que se manifestaron el martes pasado contra la violencia y a favor de la civilidad, a los casi ocho mil que el domingo votaron entre voces de alarma que anunciaban que un cielo de garrotazos caería sobre nuestras cabezas.

Qué lástima, Felipe, porque yo que los conozco a casi todos, te aseguro que son mujeres y hombres de bien.  

P.S.: La frase del título es un verso del poema de Salvador Espriu, “He mirat aquesta terra” que os transcribo, con la sugerencia a los castellanoparlantes de que hagáis el esfuerzo de probar de entenderlo.    

Quan la llum pujada des del fons del mar

a llevant comença just a tremolar,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Quan per la muntanya que tanca el ponent
el falcó s'enduia la claror del cel,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Mentre bleixa l'aire malalt de la nit
i boques de fosca fressen als camins,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Quan la pluja porta l'olor de la pols
de les fulles aspres dels llunyans alocs,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Quan el vent es parla en la solitud
dels meus morts que riuen d'estar sempre junts,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Mentre m'envelleixo en el llarg esforç
de passar la rella damunt els records,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Quan l'estiu ajaça per tot l'adormit
camp l'ample silenci que estenen els grills,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Mentre comprenien savis dits de cec
com l'hivern despulla la son dels sarments,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

Quan la desbocada força dels cavalls
de l'aiguat de sobte baixa pels rials,
          he mirat aquesta terra,
          he mirat aquesta terra.

dilluns, 2 d’octubre del 2017

El poble que plora quan riu


Ahir vam esberlar la solidesa granítica de la llengua. La Llucieta, el Miquel, l’Anna o l’Armand van sortir de votar plorant, un verb que és sinònim de rient. Van travessar les immenses cues dels que esperaven amb ulls riallés negats de llàgrimes i van rebre el reconeixement dels que observàvem neguitosos, que és sinònim de pacients.

També el petit Àlex, només de dos anys, va plorar en veure com la seva mare plorava furiosa davant un televisor que mostrava imatges d’uns policies atonyinant a unes altres mares en una escola de Sabadell. Les llàgrimes de l’infant no consolaven la mare que l’abraçava fort, un gest que unificava els significats dels substantius ràbia i tendresa.

La Lola va dir-me que la visió de la violència emprada pels repressors salvatges l’havia empès a sortir al carrer per votar que no, carregada de motius. El Ricardo ensenyant-me una fotografia d’una dona amb un trau al cap, em va fer una pregunta retòrica: davant d’això, hem de renunciar a votar? I abans que jo respongués va deixar anar: ens sobren raons per votar que sí i engegar-los a la merda! Ahir la Lola i el Ricardo van guanyar tots dos; les seves conviccions i la seva adscripció a les respectives causes. Per molt que costi de creure, la seva dignitat va convertir en sinònims el no i el sí.

L’Oliva, exhausta a última hora de la nit, va reconèixer que, en arribar a casa, trencaria a plorar. Ella és una de les que aquestes darreres setmanes ha repetit ben alt i ben fort el mantra d’afirmació col·lectiva “no tenim por”. Passada la jornada referendària, vistes les imatges de la violència policial irracional, encara atemorida pels rumors que parlaven de que ja eren a Olesa i de que ens atacarien a sang i a foc, però feliç pel resultat de la consulta, per la resposta massiva dels olesans, convençuda de que la història més gran s’escriu amb la suma dels humils gestos dels més petits, l'Oliva tenia ganes d’arribar a casa per descansar i plorar a cor que vols. En ella, com en tants d’altres en un dia que serà recordat per sempre, por i coratge s’han convertit en sinònims. Com temor i gosadia o atreviment i aprensió.

Quins dies, companys, quins dies ens han tocat de viure! Aquest matí, ben d’hora, quan m’he llevat, he comprovat que tot fos el de sempre. I tot ho és. Però, tanmateix, també he pensat que tot és diferent. I vet aquí la paradoxa definitiva: després d’ahir, igual i diferent venen a dir el mateix: que continuo sentint-me orgullós de ser català i que cada dia n’estic més. 
https://www.facebook.com/324cat/videos/1689867241037380/  

divendres, 29 de setembre del 2017

Esperanza


Coincido con Cicerón cuando afirma que "el presente es el punto de unión del futuro con el pasado"; un punto de luz que aparece desvaneciéndose; la encrucijada que nos supera por sorpresa a cada instante; lo que viene y ya ha pasado dejando espacio a lo que vendrá dejando atrás.

Coincido con Marx cuando sostiene que "los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado". Y con ello recuerdo a cuántos nos precedieron, a todos los que hubieran querido acompañarnos aquí y ahora. A quienes quisieron reconocer el reflejo de su imagen en los espejos sin la distorsión de una identidad superpuesta. A los que sólo pudieron gritar libertad con sordina.

Coincido con Tácito cuando proclama que "cuanto más corrupto es el Estado más leyes tiene". O cuando menos más leyes aplica arbitrariamente y más se aferra a lo que una minoría totalitaria entiende que las leyes dictan.

Coincido con Michel de Montaigne cuando se lamenta de que "a nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa". Ahora, cuando hemos comprendido que somos la arena que se le escapa a España entre los dedos, hemos tomado conciencia de que el puño que nos aferraba estaba repleto de grietas. Fisuras que no son nuevas, formaban parte originaria de un género deficiente.

Los catalanes nos hemos sobrepuesto a tanto renuncio y hemos ocupado las calles y las plazas de la manera más hermosa: con júbilo, colectivamente, en paz y harmonía. Y en el continuo devenir de presentes nos hemos mantenido firmes como sólo pueden estarlo los que dudan y en sus titubeos van encontrando certezas. Evidencias de que somos sin artificios; pruebas de que podemos rescatar nuestro bienestar durante tantos años secuestrado en interés de la fortuna de otros pocos, que adocenan a otra minoría iletrada y fanática que nos reconoce distintos cuando grita a por ellos.

Regreso a Tácito para terminar. A aquella formulación romántica que dice que "no hay atractivo en lo seguro, en el riesgo está la esperanza". Se acercan días y semanas de incertidumbre. Pero considerémonos privilegiados por ser testigos y protagonistas del aquí y el ahora que ya se desvanece. Aprovechemos la oportunidad de dar un giro a la historia; pocas generaciones han tenido tal posibilidad entre sus manos. Por todos cuantos nos precedieron y ya no nos pueden acompañar en este tránsito incierto y por todos los que vendrán a encontrar nuevas encrucijadas y habrán de hacer frente a nuevas dudas e indecisiones. Que la lección que dejemos para la posteridad sea que nosotros hicimos realidad nuestras esperanzas arriesgando, plenamente felices.   

dimarts, 26 de setembre del 2017

Sois vosotros valientes héroes, somos nosotros simples humanos



Aquest títol, manllevat d’un treball de David A. Coronado, podria servir de solfa al comiat/homenatge de guàrdia civils i policies destinats a Catalunya per fer pam-pam a la catèrvola sobiranista desbridada que ha usurpat els carrers catalans als seus legítims propietaris: todos los españoles.

Espanya, al llarg de la seva història mil·lenària ja n’ha organitzat un tou de festes d’adéu siau estimats herois, el servei a la pàtria indivisible us proporcionarà honor i glòria (i la riquesa del saqueig). Malauradament per a ells —que també érem nosaltres i les nostres lleves forçades—, molt sovint aquests comiats de vent i timbals esdevenien el preludi de drames sangonosos i frustracions nacionals de les que ningú es feia responsable, excepte, potser, algun generalot incompetent i les seves maneres sociopàtiques.

En mig món s’han celebrat, i encara es celebren avui, en les respectives commemoracions d’alliberament, les desfetes de l’imperi espanyol dels ulls clucs; l’imperi enlluernat, desorientat i perdut on mai es ponia el sòl.

L’imperi que confonia ardor guerrero amb el que només era la cremor d’estomac de ministres obnubilats i comanaments militars permanentment embriacs i quasi analfabets en tàctica i estratègia; mestres, això sí, en provocar carnisseries d’autoesquarterament i en exaltació d’uns valors tronats i anacrònics.

Aquestes velles maneres, aquells usos antics, tornen aquests dies en múltiples formats, tots ridículs: generals inculpats per tortures i maltractaments ascendits a la cúpula de l’obediència deguda; vaixells ratera per encabir-hi en condicions de galiot esclau la tropa desmarxada; comiats en origen a ritme de pasdoble caspós; crits d’exaltació on es barregen el menyspreu pel presumpte germà a qui es jura amor etern i la fatxenderia impostada de qui encara es pensa cap de lleó.

A por ellos, oe, crida la massa enfebrada. I s’imaginen caps esberlats, ferides obertes, ossos trencats i cossos inerts al mig dels carrers de Barcelona. Hoy, y para siempre, aniquilación, semblen demanar mentre onegen banderes, constitucionals, només faltaria.

Venen a protagonitzar la proesa d’esbatussar un poble pacífic i desarmat; un poble que ha fet del rebuig a la violència el tret distintiu de la seva reivindicació. Venen, en resum, a obtenir una victòria incontestable sobre el buit més absolut. I pensen que si tot és buit no trobaran resistència. Però no poden estar més equivocats: el nostre buit és ple a vessar de raons i arguments. El seu terrabastall és només pols, desconcert i càntics tronats. ¿A por ellos? Doncs ja poden anar venint. Aquí es trobaran una societat civilitzada (la mateixa, per cert, que trobarien a Andalusia si fossin capaços de sortir de les casernes amb els ulls oberts, no enlluernats pels vells mites de l’imperio donde nunca se ponia el sol, ni ensordits pel toc de càrrega del feixisme, que sempre treu el cap quan creu que ha arribat el moment dels rapinyaires).
https://youtu.be/psPJllxXigg

divendres, 22 de setembre del 2017

Estimado Fiscal, nos vemos a las 8 en la Plaça de les Fonts

Me dirijo a usted, de nuevo, para invitarlo al coloquio sobre “Municipalismo y soberanías” en el que esta tarde voy a participar. Este acto, que contará con la presencia de la exparlamentaria de la CUP, Isabel Vallet, se celebrará en la Plaça de les Fonts de Olesa de Montserrat.

Como usted comprenderá no me puedo hacer responsable del contenido de la intervención de mi compañera de coloquio; únicamente tengo gobierno y responsabilidad sobre mis propias palabras. Por ello, me haría inmensamente feliz que alguien de su fuste y categoría pudiera certificar lo que ahora le adelanto: que no mencionaré en absoluto el referéndum ilegal que ha convocado el govern de la Generalitat de Catalunya y que no haré un llamamiento ni a su difusión ni a la participación de mis vecinos en la jornada electoral.

Créame si le digo que su distinguida comparecencia me tranquilizaría, pues temo que por el hecho de participar en un acto organizado por el grupo “Olesa pren partit”, y por aquello de los estereotipos y los apriorismos, alguien concluya arteramente que me sitúo al otro lado de la ley y me abra causa por sedición o algún otro delito aún más grave.

Con el debido respeto y, sin ánimo de condicionar su buen juicio, paso a detallarle, para evitar malentendidos, los temas de los que hablaré esta tarde:

1.- Los Principios Fundamentales del Movimiento presentes en diversos títulos de la Constitución Española de 1978. Especial mención al marco, pendiente de desarrollo ulterior, relativo a la administración local.

2.- El incumplimiento histórico y sistemático —con total impunidad— de la Constitución Española desde el mismo momento de su aprobación en 1978. Consecuencias sobre la administración local.

3.- El despliegue legal del marco constitucional, a través de un conjunto de normas cada vez más reaccionarias, incompatibles y contradictorias con aquello que se vino en llamar espíritu democrático constitucional.

4.- El imperio de la Ley (el actual imperio) al servicio de la minoría que defendió con uñas y dientes el status quo emanado de la dictadura del general Franco y que ahora okupa las principales instituciones del Estado. Y cómo los municipios padecen esta complicidad ilícita (que no ilegal).

5.- El poder judicial español, el espacio que quedó a resguardo de la democratización del 78, una cueva oscura dónde se refugió una parte del franquismo sociológico. Nepotismo, reacción y arbitrariedad: los que se emboscaron en la comodidad de un poder opaco del Estado salen a la luz, amparados en un ejecutivo con el que tienen conexiones familiares, ideológicas y afectivas.

6.- Y quizás concluya con un llamamiento a la dignidad de un pueblo, a la defensa de aquellos derechos que la Constitución del 78, y los encargados de velar por su aplicación, jamás han defendido.

Estimado Fiscal General del Estado, acérquese a la Plaça de les Fonts, esta tarde a las 8 (cuidado porque se ha cambiado la hora), al acto organizado por Olesa pren partit, y comprobará que no mencionaré para nada la Consulta del 1 de Octubre. Me ceñiré a hablar sobre el derecho de los pueblos al bienestar y a la felicidad, a un gobierno diligente y respetuoso con los derechos de los ciudadanos; a vivir en un estado en el que exista una división real de poderes y no poderes compactos y podridos. Y a usted, queridísimo Fiscal General, lo pondré a caer de un burro: por incompetente y por arbitrario.


Estará de acuerdo conmigo que podré explicarles a mis vecinos todas estas cosas al amparo del artículo 20.1.a) de la Constitución, que literalmente dice que tengo derecho “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”. Eh! y sin censura previa.

dilluns, 18 de setembre del 2017

Divendres, no ens deixeu sols



Divendres que ve participaré, com tantes altres vegades, en un col·loqui sobre municipalisme i sobiranies a la Plaça de les Fonts d’Olesa de Montserrat... si el tiempo y la autoridad lo permiten.
Ho faré a costat de la Isabel Vallet, diputada que fou del gloriós triumvirat de la CUP al Parlament de Catalunya, format per ella mateixa més els mascles alfa negatiu Fernández i Arrufat.   
D’aquests temes, municipalisme i/o sobiranies, ja n’he parlat públicament en altres ocasions, en diferents formats i amb molts altres companys. Ho he fet en auditoris plens a vessar, en trobades menys multitudinàries, en mitjans de comunicació públics i també en privats. He tingut com a companys d’escenari, de púlpit, de faristol o de taula a acadèmics, juristes, funcionaris de l’administració, càrrecs de confiança i polítics en actiu. He compartit debat amb gent de tant de pes com l’ara president de la Generalitat, el Síndic de Greuges, el que fou alcalde de Barcelona (Trias), l’actual alcalde de Tarragona i eurodiputats catalans i d’altres indrets. He tingut ocasió de contraposar posicions amb membres de tot l’arc ideològic, incloent-hi representants del Partit Popular (Manuel Reyes, que fou alcalde de Castelldefels). I sempre, malgrat les nostres evidents diferències i profunds desacords, ho vàrem poder fer amb total civilitat i, fins i tot, cordialitat. En cap ocasió vam patir pel fet que algun cos policial irrompés a la força en el debat, brandant una ordre judicial que coartés la nostra llibertat d’expressió o que limités els nostres més essencials drets ciutadans. Mai ho vàrem témer. Ara és diferent.
Avui, escoltant el President del Govern espanyol, la vicepresidenta Lannister o el Fiscal General de l’Estat, em sento gairebé un proscrit. Un pària polític condemnat en un procediment sumaríssim on s’han trepitjat totes les garanties que m’haurien de permetre defensar la meva causa... i a mi. Algú que potser faria bé de traslladar el col·loqui a qualsevol catacumba que caigui a mà. Perquè em temo que l’acte de divendres serà pertorbat per la irrupció dels agents (potser involuntaris) d’un ordre pervers que ha anat il·legalitzant les llibertats, una darrera l’altra, des de molt abans que comencés el procés, no us enganyeu.
Trobo demencial que allò que, com he explicat, vaig poder fer en el passat amb total normalitat, ara pugui tenir l’efecte de provocar identificacions forçades, compareixences judicials i, qui sap, si multes o altres conseqüències encara més greus.
Però no renunciaré a explicar als meus veïns què penso i què defenso. Renunciar a exercir els meus drets cívics per la via dels fets seria trair-me a mi mateix, a tothom que en algun moment ha cregut en mi i a totes les causes que he defensat en la meva trajectòria pública. No tinc por, ni de fantasmes ni de monstres ferotges; en canvi m’han entrat unes ganes boges de ballar el mambo... i el twist i el cha-cha-cha.
Divendres seré a la Plaça de les Fonts per fer el que sempre he fet: expressar les meves opinions amb respecte i amb serenitat. Per això us convido a tots a ser-hi: als que penseu el mateix i als que discrepeu; als del si, als dels no, als del dia 1 no hi aniré i als de tot plegat no m’interessa.  
Divendres seré a la Plaça de les Fonts per defensar l’ideari que vaig aprendre de tothom que me’n va ensenyar, trufat de influències plurals i diverses. Hi seré per defensar el que sempre he defensat: que en el nivell territorial del govern, el poble mai ha estat sobirà.
No ens deixeu sols.

dijous, 14 de setembre del 2017

Carta abierta al Fiscal General del Estado, José Manuel Maza





Excelentísimo señor,
En la edición vespertina del informativo del canal autonómico de televisión, TV3, correspondiente al día 13 de septiembre, mi rostro fue arteramente incluido en una infografía que pretendía ilustrar la insumisión de los 712 alcaldes conjurados con la consulta del 1 de Octubre sobre la independencia de Catalunya (adjunto imagen). ¡Cómo si aún fuera alcalde de mi municipio! ¡Cómo si yo formara parte de tan rebelde elenco! Pues sepa usted, y tome buena nota para evitar errores en las citaciones, que desde el mes de junio de 2015 no ocupo la alcaldía de Olesa de Montserrat. Y, de paso, haga el favor de llamar la atención a los responsables de informativos de TV3 por tan lamentable y pernicioso error. ¡Cómo si no fuera suficiente con 712 fotografías distintas a la mía!
Ni que decir tiene que mi buen nombre se ha visto seriamente comprometido. ¡Ahora que me había ganado una merecida fama entre los antisistema, me vuelven a situar en las filas de la representación institucional! ¡Dita sea!
Aprovecho igualmente la ocasión para reconocer su diligencia en la defensa de la unidad de la patria española (no sé si podría hablar en iguales términos de su competencia).
Sin embargo, a tenor de lo leído en el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal (en adelante EOMF), y apelando a su condición de hombre íntegro (aparentemente no le falta ningún miembro ni parte corporal alguna), ruego me permita demandarle algunas precisiones:
1.- Si el artículo 1 del EOMF establece que, entre otras, su misión consiste en garantizar la independencia de los tribunales, ¿por qué no se opone a la participación del poder legislativo en el nombramiento de miembros de la carrera judicial? ¿por qué no denuncia los clarísimos ejemplos de nepotismo que trufan el escalafón jerárquico de este poder del estado? ¿por qué aceptó ocupar el cargo de Fiscal General del Estado ante la flagrante contaminación política en el procedimiento de su nombramiento?
2.- Si el Ministerio que usted dirige debe actuar con sujeción a los principios de legalidad e imparcialidad, ¿por qué ampara la actividad presuntamente corrupta de los miembros del partido del gobierno, por la vía del ostracismo para los fiscales territoriales independientes? ¿por qué sigue al dictado las directrices emanadas desde el Palacio de la Moncloa, de manera absolutamente acrítica? ¿por qué no ha presentado recusación contra el juez de Madrid que ha prohibido la cesión de un espacio público para un acto en favor de la consulta catalana, habiéndose acreditado documentalmente su apoyo a la organización Libres e Iguales, contraria a la misma consulta? ¿Esta es su idea de imparcialidad?
Se ampara usted, señor Fiscal General, en el artículo 3.3 del EOMF para justificar la cruzada (¡qué tiempos aquellos!) emprendida para atajar el desafío soberanista. El mencionado artículo describe así sus funciones: “Velar por el respeto de las instituciones constitucionales y de los derechos fundamentales y libertades públicas con cuantas actuaciones exija su defensa”. Sin distingos, sin acotaciones, sin limitaciones, restricciones o salvedades: todos los derechos fundamentales y libertades públicas. Entonces, ¿por qué no muestra la misma diligencia, presteza, encono, interés y dedicación para garantizar:
a)     La igualdad ante la ley de los españoles. Le recuerdo que usted juró su cargo ante una persona que ocupa la jefatura del Estado por vía vaginal (según parece no todas las vaginas son iguales). Y curiosamente, y contradictoriamente, la monarquía española margina a las vaginas en la línea de sucesión dinástica.
b)     La erradicación de las prácticas económicas que mantienen desigualdades en las retribuciones laborales por razón de sexo.
c)     La paridad efectiva en centros de trabajo, instituciones, empresas y cualquier otra actividad privada o pública. Haga la prueba de observar la distinta proporción entre fiscales y fiscalas en las reuniones de su propia fiscalía.
d)     Los derechos plenos de los ciudadanos, sea cual sea su condición sexual.
e)     El derecho a la libertad ideológica que debe incluir el cuestionamiento de la propia Constitución y la defensa del derecho de autodeterminación.
f)       El derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones que tan vehementemente usted mismo está conculcando de manera sistemática, ordenando registros y requisas o limitando el derecho a la información de los medios de comunicación públicos.
g)     El derecho de comunicar y recibir información veraz por cualquier medio de difusión. ¿Qué ha hecho en aras de la erradicación de la intoxicación informativa, usando recursos públicos, del Ministerio y Ministro del Interior? ¿Cómo ha actuado para evitar la proliferación de noticias tergiversadas o sencillamente falsas en diversos medios de titularidad pública i/o privada; noticias que afectan a otro derecho fundamental, el del honor y la propia imagen?
h)     El derecho de reunión pacífica y sin armas, conculcado de manera flagrante por su censura previa a cualquier acto o manifestación relacionada con el referéndum del 1 de Octubre.
i)       El derecho de los ciudadanos a participar directamente en los asuntos públicos en el ejercicio de sus derechos (todos los anteriores) e intereses legítimos (que no legales).
j)       El derecho la producción y creación literaria y artística, científica y técnica. ¿Por qué se dedica a censurar titiriteros, raperos, teatreros y otras gentes de vivir precario y los convierte en reos de pensamiento y creación?
k)     El derecho a la educación igual, en las mismas condiciones, para todos los ciudadanos.
l)       El derecho a una vivienda digna.
Excelentísimo señor, ¿por qué parece no mostrar interés en defender a los ciudadanos ante los abusos de las grandes corporaciones, el expolio de los grandes bancos, las millonarias indemnizaciones a grandes fortunas que empobrecerán las arcas públicas durante décadas, los atentados persistentes contra el medio ambiente, las prácticas abusivas de las empresas de comunicación…? ¿A qué se dedica cuando no persigue a catalanes concupiscentes con colita de cerdo?
Sepa usted que a estas alturas no pido por mí, sino por mis familiares españoles, a los que adoro. Espero que el futuro les deparé, en su estado, un Fiscal General que tenga la dignidad y el temple suficiente para interpretar la ley y no aplicarla por medio de su peor lectura literal. Aquella que hizo que en la Grecia clásica se justificase la esclavitud o se condenase a Sócrates por su libre pensamiento; la que ajustició a Cicerón y encumbró a Marco Antonio; la que provocó desigualdades y hambrunas que se cebaban siempre en los humildes; la que espoleó desacuerdos y guerras de treinta, cien o mil años y que provocaron uno, diez o cien millones de muertos; la que endiosó a gobernantes despóticos y condenó a la clandestinidad a los auténticamente democráticos; la que ofreció coartadas a los grandes dictadores de la historia, porque todos se ampararon en leyes vigentes para su conquista del poder.   
Acabo, don José Manuel, como empecé: mostrando mi enojo porque TV3  me ha incluido entre los 712 alcaldes que se han comprometido con el referéndum de autodeterminación del 1 de Octubre. Sinceramente, no me he hecho acreedor a semejante honor. Me gustaría, pero, lamentablemente, no formo parte de tan distinguido equipo. Téngalo en cuenta a la hora de remitir las citaciones correspondientes. La mía, por favor, mándemela más adelante, cuando haya comprobado que participé, con una sonrisa de oreja a oreja, en la consulta en la que los catalanes estamos llamados a decidir nuestro futuro.
Cordialmente,